La fibromialgia es una enfermedad compleja, invisible y muchas veces incomprendida por el entorno. Más allá del dolor físico, esta condición afecta también el bienestar emocional, la vida social y laboral de quienes la padecen. En esta entrevista, una gran mujer, Felisa G.B. que convive con esta realidad desde hace años comparte su experiencia con honestidad y sensibilidad. Una conversación íntima que busca dar voz a tantas personas que viven con dolor crónico y luchan cada día por mantener su calidad de vida y dignidad.
Ella ha decidido no esconderse, mostrar su cara y enfrentarse a lo invisible.
Desde PsicoConfident se lo agradecemos de corazón, porque su historia servirá de inspiración a muchas otras aún por contar. Os escuchamos. Os leemos. Os damos voz.
Sobre el diagnóstico y los síntomas
¿Cuándo y cómo te diste cuenta de que algo no iba bien con tu salud?
Mi salud llevaba mucho tiempo dando señales de que algo no estaba bien. Pasaron años en los que me encontraba mal, pero sin una explicación clara. Me hacían pruebas, análisis, derivaciones… y todo salía bien. Era frustrante, porque el cuerpo no miente, pero los resultados médicos no parecían reflejar lo que yo sentía. Fue un proceso largo de incertidumbre, hasta que finalmente me dieron el diagnóstico de fibromialgia.
¿Cuánto tiempo tardaron en diagnosticarte fibromialgia?
Muchísimo tiempo. Sinceramente, más del que debería. Y lo peor no es solo la espera, sino todo lo que ocurre durante ese tiempo: dudas, incomprensión, sensación de que quizá estás exagerando o imaginando cosas. Es un proceso que te desgasta tanto física como emocionalmente.
¿Cómo fue el proceso hasta obtener un diagnóstico definitivo?
Muy lento y, sobre todo, lleno de incomprensión. No sentía que los profesionales realmente me escucharan. Y cuando finalmente recibí el diagnóstico, lejos de ser un alivio completo, fue también doloroso, porque muchas veces ni siquiera los propios médicos se lo toman con la seriedad que merece. A día de hoy, todavía hay quien pone en duda lo que sentimos.
¿Cuáles son los síntomas más difíciles de sobrellevar en tu día a día?
Sin duda, el dolor constante es lo más difícil. Pero también el hecho de que los demás no entiendan ese dolor. Hay días en los que no puedes moverte. A veces, un simple roce con la ropa puede hacer que se te salten las lágrimas. No es solo el dolor físico, es la sensación de estar atrapada en un cuerpo que no responde como antes.
¿Cómo afectan los brotes de dolor o fatiga a tu rutina diaria?
Afectan muchísimo. Hay días en los que no puedes hacer nada, y otros en los que apenas puedes con tareas simples. Te condiciona todo: desde subir unas escaleras hasta salir a la calle. Antes las subía corriendo, y ahora tengo que parar en medio para descansar. Cada paso que das lo sientes como un esfuerzo enorme.
Impacto en la vida personal y social
¿Cómo ha cambiado tu vida desde que recibiste el diagnóstico?
Mi vida ha cambiado por completo. Ya nada es igual. Todo lo que antes hacía sin pensar, ahora requiere planificación, descanso previo o incluso renuncia. Es una nueva vida que nadie elige, pero que te obliga a adaptarte.
¿De qué manera ha afectado tu relación con familiares y amigos?
Se convierte en una carga emocional. A veces siento que les corto el ritmo, que soy la que «estorba» o la que siempre está cansada. No es fácil convivir con la sensación de ser un freno para los demás, aunque no sea tu intención.
¿Has sentido incomprensión por parte de otras personas respecto a tu enfermedad?
Constantemente. Aunque te digan que te entienden, muchas veces lo notas en las miradas, en los comentarios o en el tono. La incomprensión duele más que el dolor físico, porque te deja emocionalmente sola.
¿Cómo manejas las situaciones en las que otras personas minimizan tu dolor o síntomas?
Con humor, muchas veces. Me río de mí misma para aliviar la tensión, aunque por dentro me duela. Intento llevarlo con la mayor dignidad posible. A veces es la única forma de seguir adelante sin venirse abajo.
¿Has tenido que modificar tus actividades laborales o abandonar un trabajo por la fibromialgia?
Sí, he tenido que cambiar completamente mi vida profesional y mis rutinas. He dejado trabajos, he tenido que decir no a oportunidades, y todo eso te deja un sabor amargo. Pero lo haces porque tu cuerpo ya no responde igual.
Tratamientos y manejo del dolor
¿Sigues algún tratamiento médico específico para aliviar los síntomas?
Actualmente estoy tomando tramadol, y me están valorando para pasar a morfina. También tomo antidepresivos. Es una medicación que ayuda, pero no lo resuelve todo. A veces simplemente alivia lo justo para que puedas levantarte de la cama.
¿Existen terapias alternativas que te hayan ayudado?
Recomiendan mucho hacer deporte, aunque personalmente no lo entiendo del todo. Cuando estás agotada y con dolor, es muy difícil encontrar fuerzas para hacer ejercicio. Aun así, lo intento, aunque no todos los días. Lo que más me ayuda es no encerrarme, intentar hacer lo máximo posible dentro de mis límites.
¿Qué hábitos o cambios en tu estilo de vida han sido clave para mejorar tu bienestar?
Sobre todo eso: no dejar que el dolor me paralice. Intento seguir activa, aunque sea caminando despacio, aunque tenga que parar cinco veces. Pero si me quedo quieta, empeoro. Esa es una de las cosas que más me han repetido: el cuerpo se agarrota y el dolor se cronifica más si no te mueves.
¿Cómo manejas los días en los que el dolor es más intenso?
Con paciencia. A veces ni siquiera puedo levantarme de la cama. Pero al día siguiente intento compensarlo y hacer todo lo que no pude hacer. Es un equilibrio constante entre descanso y actividad. Escucharse es fundamental.
¿Sientes que hay suficiente información y apoyo para las personas con fibromialgia?
No. Hay muchos vacíos, y sobre todo mucha desinformación. Tanto en la sociedad como en el ámbito médico. Se necesita más formación, más empatía, más recursos. Muchas veces te sientes sola, y eso no debería pasar.
Aspectos emocionales y mentales
¿Cómo afecta la fibromialgia a tu estado emocional y mental?
Muchísimo. Hay días de desesperación, de frustración, de tristeza profunda. Sientes que te has convertido en otra persona. A veces cuesta reconocerse en el espejo cuando ves lo que ya no puedes hacer.
¿Has recibido apoyo psicológico para afrontar la enfermedad?
No como debería. Se habla mucho de lo importante que es, pero pocas veces se ofrece realmente. Yo he tenido que aprender sola a gestionar muchas emociones. La psicoterapia debería ser parte esencial del tratamiento.
¿Qué estrategias utilizas para mantener una mentalidad positiva a pesar de las dificultades?
Intentar enfocarme en lo que sí puedo hacer. Recordarme que no todo está perdido. Y también apoyarme en quienes me entienden de verdad. Pero no siempre se puede estar fuerte. Hay días para llorar también, y eso también está bien.
Reflexión y mensaje para otros
¿Qué te gustaría que la gente entendiera sobre la fibromialgia?
Que no es solo dolor físico. Es cansancio, es agotamiento mental, es sentirse invisible. Que entiendan que no siempre es visible, pero eso no la hace menos real. Que respeten los ritmos, los descansos, y que no juzguen lo que no pueden sentir.
¿Qué consejo le darías a alguien que acaba de ser diagnosticado?
Que no se rinda. Que lo que hoy no puedes hacer, quizá mañana sí. Que no se compare con su versión del pasado ni con otras personas. Y, sobre todo, que busque apoyo, que se rodee de quien lo entienda y no le reste. No estás solo, aunque a veces lo parezca.

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Equipo de PsicoConfident.

Qué terrible experiencia. Yo lo vivo muy cerca, porque mi madre sufre de lo mismo, además de la artritis que hace que las cosas empeoren. Es difícil realmente ponerse en el lugar del que lo padece y es más difícil aún cuando ellos no te entienden.
Buenas Marcos.
Gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar la entrevista.
Un abrazo para tí y para tu madre.
Gracias por acercarse a mi mundo 🙏🏼🌷
Gracias a ti por comentar 🙂
✨️🌷
los dolores cronicos son muy duros de sobrellevar, lo se por experiencia( artrosis generalizada ), pero solo la lucha nos ayuda, tienes toda la razon, mucho animo.
Un abrazo manuelwarlok, gracias por compartir tu experiencia, mucho ánimo.
Me encantó todo lo que explicas me identifiqué por completo y me siento más que escuchada si muchos entendieran esto de esta manera todo sería mejor gracias por esta publicación estoy diagnosticada hace ya 3 años y no se me ha echo fácil y con una bebé necesito aveces fuerzas para ser entendida y lo peor es que quiero aprender inglés y se me hace difícil