Hoy os traemos una de las situaciones más escalofriantes de la sociedad estadounidense del siglo XX, pues el nombre de Kitty Genovese quedó grabado en la historia no solo por el trágico suceso que acabó con su vida, sino también por la profunda influencia que tuvo su caso en la psicología social.
Este evento dio lugar al estudio del fenómeno conocido como «el efecto espectador» o «la difusión de la responsabilidad», conceptos fundamentales para entender el comportamiento humano en situaciones de emergencia.
El Caso de Kitty Genovese
El 13 de marzo de 1964, Kitty Genovese, una joven de 28 años, fue asesinada cerca de su casa en Queens, Nueva York. Según los informes iniciales, Kitty fue atacada mientras regresaba a su apartamento después de cerrar el bar donde trabajaba. Su agresor, Winston Moseley, la apuñaló repetidamente en la calle mientras gritaba pidiendo ayuda.
Lo que convirtió este caso en un tema de debate no fue solo la brutalidad del asesinato, sino el hecho de que, según se informó en ese momento, 38 personas fueron testigos del ataque desde sus ventanas y no hicieron nada para ayudarla. Los informes, publicados por The New York Times, indicaron que nadie llamó a la policía ni intervino, lo que generó una indignación pública y una discusión generalizada sobre la apatía urbana.
Investigaciones posteriores, como las de Joseph De May (2007) y otros académicos, revelaron que el número de testigos y la inacción no fueron exactamente como se reportaron inicialmente. Algunos testigos sí intentaron ayudar, pero el caso de Kitty Genovese se convirtió en un catalizador para el estudio del comportamiento humano en situaciones de crisis.
El Efecto Espectador y la Psicología Social
El asesinato de Kitty Genovese llevó a los psicólogos sociales John Darley y Bibb Latané a estudiar el fenómeno que denominaron el efecto espectador. Este concepto describe cómo la probabilidad de que una persona intervenga en una emergencia disminuye cuando hay más testigos presentes.
Los Experimentos de Darley y Latané
En una serie de estudios experimentales, Darley y Latané encontraron que las personas tienden a no actuar en situaciones de emergencia por dos razones principales:
- Difusión de la responsabilidad: Cuantas más personas hay presentes, más diluido se percibe el sentido de responsabilidad individual. Las personas piensan que «alguien más lo hará».
- Evaluación social: Las personas tienden a mirar las reacciones de los demás para decidir qué hacer. Si nadie actúa, se interpreta que no hay necesidad de intervenir.
Estudio clave: En un experimento realizado en 1968, Darley y Latané simularon una situación en la que los participantes escuchaban a través de auriculares a alguien que fingía tener una crisis epiléptica. Descubrieron que cuando los participantes creían estar solos, ayudaban rápidamente en el 85% de los casos. Sin embargo, cuando creían que había otras personas presentes, la probabilidad de ayudar se reducía significativamente.
Implicaciones Prácticas
El efecto espectador no solo explica la inacción en situaciones extremas como el caso de Kitty Genovese, sino también en emergencias cotidianas. Este fenómeno sigue siendo estudiado en psicología social para entender cómo fomentar la ayuda en situaciones de crisis.
Lecciones Aprendidas
El caso de Kitty Genovese tuvo repercusiones profundas en la sociedad y en las políticas públicas:
- Sistemas de respuesta rápida: En Estados Unidos, este caso contribuyó al desarrollo del sistema 911 como una línea directa para emergencias.
- Concienciación social: Se inició un debate sobre la responsabilidad ciudadana en situaciones de peligro.
- Avances en la psicología social: El caso de Kitty impulsó investigaciones sobre la intervención en emergencias, que han ayudado a crear estrategias para fomentar la ayuda activa.
Reflexión Final de PsicoConfident
El caso de Kitty Genovese es un recordatorio de cómo el comportamiento humano puede ser influido por el contexto social y cómo nuestras acciones (o inacciones) tienen un impacto profundo en los demás. Aunque los hechos exactos han sido revisados con el tiempo, el legado de este caso sigue vivo en la psicología social y en la manera en que entendemos la responsabilidad colectiva.
Cuando nos enfrentemos a una situación de emergencia, recordemos que cada uno de nosotros puede marcar la diferencia. A veces, un simple acto de intervención puede salvar una vida.
Fuentes
- Darley, J. M., & Latané, B. (1968). «Bystander intervention in emergencies: Diffusion of responsibility.» Journal of Personality and Social Psychology, 8(4), 377–383.
- De May, J. (2007). «What Really Happened to Kitty Genovese?» Queens Chronicle.
- Rosenthal, A. M. (1964). Thirty-Eight Witnesses: The Kitty Genovese Case.
- Manning, R., Levine, M., & Collins, A. (2007). «The Kitty Genovese murder and the social psychology of helping: The parable of the 38 witnesses.» American Psychologist, 62(6), 555–562.
- The New York Times Archives (1964). «37 Who Saw Murder Didn’t Call the Police.»
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Equipo de PsicoConfident.


Qué duro!!Esto lo estudiamos en Psicología Social y viene reflejado en «El animal social» de Eliot Aronson.Si a la gente le das a elegir,eligen no tener ni implicación ni responsabilidad.Un tema bastante importante en el mundo de redes sociales en el que vivimos me recuerda a la película «The Nerve».😉.
Buen artículo!!!
Hola Patricia, muchas gracias por tomarte la molestia no sólo de leer, si no de aportar tú propia visión y conocimiento.
¡Genial película que mencionas, la recomiendo a todos los lectores que nos lean!
Hola muy interesante tema, y han estudiado que pasa en el cerebro de los que si ayudan, porque son mas directos al actuar, aun así haya mucha gente…